lunes, 30 de marzo de 2020

Aislados pero no solos

Esta semana nos comparte una necesaria y útil reflexión, el sacerdote de nuestra congregación Sagrados Corazones, y asesor de nuestro colegio, Cristián Sandoval.  Leer estas palabras en la tranquilidad de la tarde puede resultar una buena invitación a un proceso personal.


"Estos tiempos de aislamiento social nos ponen en un desafío muy importante.  Nunca antes nos habíamos enfrentado a la experiencia de estar confinados, con los niños en casa, con pocas posibilidades de salir de casa más que para lo imprescindible. Esto sumado al temor al contagio puede ser muy estresante y afectar nuestras relaciones familiares.
Pero cada dificultad es también una oportunidad y la invitación es a descubrir la novedad que esta situación nos trae.

El descubrimiento más importante es reconocer que podemos estar aislados del mundo, pero no estamos solos.

Primero nos tenemos a nosotros, a veces este puede ser un tiempo para estar con uno mismo, para mirar la propia vida, para dedicar tiempo a reconocer lo que hemos logrado, para hacer aquellas cosas que siempre se postergaban porque “no hay tiempo”.

También tenemos a nuestra familia, este puede ser un modo nuevo y diferente de encontrarnos, de reconocernos, de poner en relevancia el amor que hay en ella. Es posible que la convivencia prolongada nos complique y nos lleve a conflictos, frente a esto es necesario crecer en tolerancia y en espacios familiares para compartir nuestros temores y nuestras esperanzas.

Finalmente, este puede ser un tiempo privilegiado para el encuentro con Dios, la oración, ya sea personal o familiar, el unirse a tantas iniciativas de cadenas de oración, es una oportunidad única para vivir esta experiencia personal de una manera colectiva. Estamos aislados, pero no estamos solos.

Podemos contemplar lo vivido como una visita de Dios a nuestras casas, a nuestras familias, lo importante es recibirlo y comenzar a vivir este tiempo como una gracia, como un regalo para sentirse amado y acogido por el Señor. Es bueno tomar conciencia que, así como algunos de nosotros estamos confinados en nuestras casas, hay muchos hermanos y hermanas que siguen trabajando ya sea en tareas de salud, de servicios y de cuidados para que nuestra sociedad siga funcionando, este es un tiempo para agradecer lo que hacemos unos por otros."



Apoyando este análisis reflexivo, les queremos dejar algunas ideas para trabajar  esta semana:



1. Busca intencionar momentos sin ruidos ambientales desde los artefactos de tu hogar mientras te reúnes en familia; apaga la TV, silencia celulares, etc. Quédense unos 30 minutos sólo hablado anécdotas y escuchándose.

2. Juega a apagar las luces por un rato cuando llegue la noche; cuenten historias divertidas. Imagínense que se cortó la electricidad en todo el barrio.

3. Quédate a solas; tú como persona adulta. Busca identificar aquellas capacidades que te han permitido salir adelante en momentos complejos. Reconócete!

4. Si tienes hijas o hijos pequeños, pídeles que creen una oración para hacerla en familia, de modo que le des un tema de vez en cuando: el país, los abuelitos, los compañeros de curso, el cariño que tienen, las personas que trabajan en hospitales, etc.

5. Si puedes ver por la ventana, contempla lo que tienes al frente, más allá de las escenas, aprecia detalles que habitualmente no te fijas. Verás como descubres nuevas cosas o sensaciones.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Convivir conscientes, el desafío que nos trajo el 2020

A casi un mes de que se declarara la presencia del COVID-19 en nuestro país, hemos aprendido, a la fuerza, a reconocer que se nos había olvidado la necesidad de convivir conscientemente con los demás y con nuestro mundo en general. Hemos estado insertos estos días en leer información sobre prevalencia, estadísticas, noticias desde los medios de comunicación, es decir, nos hemos ocupado en tener conocimiento sobre lo que nos está aquejando.

Sin embargo, es tiempo de movilizar el ánimo, el corazón y el espíritu. Es necesario recoger el guante que nos lanza la pandemia para aprender y revisar nuestras prácticas de convivencia y mejorar en cómo nos ayudamos; re aprendamos a ser más conscientes del aporte que podamos dar con total gratuidad y con sentido comunitario, a ser más flexibles con aquello que reclamamos como propio. 
Todo esto puede tomar algo de color y no ser sólo gris si contribuimos a ello, sobretodo por el cuidado que debemos darle a nuestras niñas, niños y jóvenes. Que el foco siempre sean ellas y ellos; desde ahí puede surgir la esperanza y el ánimo para desarrollar hábitos positivos en lo solidario, acciones constructivas en el trato diario, etc.

Dentro de este contexto, ayudar gratuitamente y desde el aporte que cada persona puede dar, es que ante el llamado de ayuda desde nuestro comité, recibimos la colaboración de nuestra ex alumna y quien fuera apoderada hasta el año 2018, Dra. Ana María Moraga. Ella nos comparte ideas de cómo mirar las acciones que hoy se necesitan, conocer maneras de ayuda no sólo como protección personal.


 Convivir conscientes implica también cómo nos descentramos de nosotros mismos para re ubicarnos en un escenario compartido con otras personas, con la vegetación y con otras especies animales; es descubrir cómo nos ponemos a disposición del cuidado de la infancia o cómo ocupamos nuestras habilidades en beneficio de los demás ; es aprender a postergar nuestros temores para ofrecer cuidado no sólo a la salud corporal sino también al cuidado del desarrollo afectivo de la comunidad.

Tener consciencia de cómo vivimos es tenerla en cómo convivimos; desde el individualismo al parecer como especie no nos ha ido muy bien, por ello, es que la nueva oportunidad trae consigo mejoras. Después de esta pandemia, puede ser el surgimiento de una mejor especie humana, más consciente en lo relacional, más atenta en lo actitudinal.

El programa Elige Vivir Sin Drogas de la comuna de San Pedro, está apoyando a la comunidad con algunas ideas para re pensar este tiempo:


Finalmente, como aprendimos una vez una genial frase que nos dejó el tenis chileno ¡¡ ¡Vamos que se puede!!! entre todas y todos, vamos a construir una mejor consciencia colectiva.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Cuarentena: tiempo de cuidado a la salud de cuerpo, mente y el espiritu.

Ya es un hecho que la gran mayoria de nosotrxs hemos acatado la indicacion de la autoridad sanitaria con fines no solo de proteger a la ciudadanía en general sino también de evitar una mayor cantidad de infectados y personas que fallezcan a causa del cornavirus.

Mientras dure este periodo  que responsablemente nos quedaremos en casa no sólo nosotros,  también nuestros niños nuestras niñas y nuestros jóvenes, debemos tener en cuenta que el cuidado no es sólo para el cuerpo sino también cuidar a la mente y por supuesto, cuidar nuestro espíritu.  Es por ello que tenemos que tener en cuenta algunas ideas claves para poder considerar en las actuales circunstancias,  de esta forma vamos a favorecer el desarrollo de otros procesos psicológicos y afectivos en particular, que en la rutina habitual (aquella que hacemos a diario sin coronavirus) no se manifiestan de la manera tan efectiva y necesaria como  ahora con la cuarentena.

Dentro de estos procesos que nos hacen bien,  está la oportunidad de pasar más tiempo en familia; tal  como ocurrió para el terremoto 2010 y para aquellos especiales días durante el estallido social, pudimos darnos cuenta que la vida en familia volvió a tomar su lugar importante en nuestras vidas; en ese momento también, nos dimos cuenta cuán bien nos hace estar más temprano en casa, conversar más, detenernos en el silencio tranquilo y quizás también de escuchar con más atención y sin apuro, a quienes amamos. 

Muchos aspectos que por lo general no ponemos atención en la vorágine de la vida diaria,  en esta situación de cuarentena pueden ser atendidos con calidad en las actuales circunstancias.  Tenemos una nueva e imprescindible oportunidad, por tercera vez en diez años, de volver al origen de lo profundo y de lo esencial en la vida humana, a lo sencillo. Sin embargo, la situación de alguna forma impuesta por el coronavirus , trae consigo una variable no menor, que debemos abordar: el estrés por encierro y por todo aquello que no controlamos de los efectos de la pandemia.

Es fundamental que hagamos algunas actividades no sólo para distraer la mente mientras estamos encerrados en casa sino por sobre todo, para que podamos crecer en desarrollo humano aprovechando los tiempos y circunstancias. A continuación entregamos algunas ideas recogidas desde distintas fuentes oficiales asociadas a salud mental así como algunos aportes a nivel espiritual. 

 1. Es cierto que se deben establecer  similares rutinas a la actividad escolar como levantarse temprano, revisar el material que puedan entregar vía virtual desde el colegio, etc. Pero también es cierto que tienes que flexibilizar los tiempos y formas diarias asociadas a dichas rutinas y hábitos  escolares. Por ejemplo, pueden conciliar acomodación de horarios para levantarse o acostarse porque como señalamos al inicio de este artículo, estar en cuarentena también es una condición de alto estrés; es necesario contar con  las consideraciones propias de lo que significa estar encerrados en casa.

2. Aprovechen de conversar más de manera espontánea; pueden ocupar momentos de  cocina como un escenario particular mientras se prepara la comida para conversar de aquellos aspectos que habitualmente no nos detenemos.

3. Cuando abordes el tema "coronavirus", ten especial cuidado en transmitir también un mensaje esperanzador respecto la superación del problema. Debe quedar claro que si nos unimos todos y tomamos las indicaciones correctas,  llegará un momento en que la pandemia se va a detener  y vamos a poder retomar rutinas escolares y laborales.

4. No sobre expongas información; quizás con hijos o hijas adolescentes son ellxs quienes nos entregan noticias de lo que pueden leer en las redes sociales y les llama el interés, sin embargo,  con los más pequeños somos nosotros los adultos los responsables de dosificar y filtrar el tipo de información que ellos reciban La angustia en una situación de encierro puede generar otras afecciones físicas asociadas y afectar con una menor inmunidad para defender el cuerpo de enfermedades.

5. Considera la lectura como una herramienta de especial utilidad por estos días;  pueden compartir por ejemplo historias de libros que se leyeron cuando ustedes los padres eran niños o jóvenes;  aquellos libros que les resultaron divertidos; aquellos que les gustaron más y también aquellos que les gustaron menos.  De la misma manera pueden consultar y preguntar ¿qué libros has leído la fecha que les ha gustado? Y también pueden revisar en casa la cantidad de libros que tienen y cuáles podrían leer de nuevo o también recurrir aquellos libros que están a través de plataformas digitales. Hoy en día hay un número importante de recursos digitales en internet que nos hacen posible leer libros digitales. A continuación se comparten dos link dónde pueden encontrar estos recursos virtuales que se comparten gratuitamente por internet:

https://www.mundoprimaria.com/cuentos-infantiles-cortos aquí encuentran diferentes cuentos y fábulas para leer en familia.

También la UNESCO puso a disposición ayer, su biblioteca virtual en el sitio https://www.wdl.org/es/


6. El cuidado espiritual también es importante para quienes profesamos una misma Fe; estos días nos animan sin duda alguna a encontrarnos en la oración y es quizás la oportunidad de compartir creando momentos donde podamos expresar nuestra comunicación con Dios. Tal como nuestros niños y niñas y como nuestros jóvenes en momentos de liturgia durante actividades del colegio, transferir en casa estos momentos de cuidado espiritual las y los ayuda a mantener la conexión con esos espacios de paz y cariño; hacerlo en familia, es nutritivo y fortalece los vínculos. Nuestro asesor religioso, Cristian Sandoval sscc.  nos comparte la idea;  "En este tiempo, vivamos desde el amor. Es el momento de tener presentes a las personas que amamos. Podemos traerlas a la memoria y nombrarlas en voz alta". En este mismo sentido, puede servir en este tiempo hacer oración también cantando. En el siguiente link se comparte una canción que permite hacer al mismo tiempo oración en este tiempo de cuarentena https://www.youtube.com/watch?v=WWwJyCXD-Ds


7. Recuerda planificar tiempos para juego, de conversación, de estudio, para revisar temas escolares y el abierto encuentro en familia;  recuerda que estar en cuarentena no es fácil ni para nuestros niños y niñas ni para nuestros jóvenes pero tampoco para los adultos. 

8. Debemos cuidar la paciencia y quizás anticiparse y decirle a la familia que andaremos eventualmente un poco irritables; puede servir para que cada uno pueda idear una estrategia de control de la irritabilidad; por ejemplo hacer detención de lo que estamos haciendo en ese momento, controlar la respiración de tal manera de hacerla lenta y profunda, marginarnos un breve momento de  las personas que están a nuestro alrededor;  podemos ir un espacio distinto del que estamos como otro dormitorio la cocina el patio y quedarnos allí hasta que la sensación de estrés se nos pase. Es fundamental qué evitemos ,entre todxs,  potenciar aquellos momentos que resultan más complejos. Estrategias de distracción y de expresión emocional muy comunes, útiles y de fácil acceso son la pintura el dibujo; el jugar con tierra con agua con arcilla o con Plasticina; cocinar, ordenar aquellas cosas que teníamos pendiente, reciclar aquellos elementos u objetos que tenemos en casa acumulados y que pocas veces revisamos si realmente se usan o si están en buen estado; cuidar las plantas que tengamos en casa también ayuda a distraer la mente y cuidar el espíritu. A continuación dejamos algunos link donde podrán hacer uso de ideas para contribuir en el mismo sentido del que hablamos en este punto:

Para aprovechar que hay más tiempo para cocinar diferente https://www.pequeocio.com/6-comidas-faciles-familia/

Para aprender a reciclar por estos días https://www.ecoembes.com/es/ciudadanos/envases-y-proceso-reciclaje/como-reciclar-bien


Por último, recordemos que estar en cuarentena no es sólo una opción es un deber que tiene cada persona en nuestro país y muchas partes del mundo, porque es la única manera controlar el virus pero sobretodo, de aprender, por fin, a cuidarnos entre todxs.

lunes, 16 de marzo de 2020

COVID-19 en casa: responsabilidad social y compromiso comunitario

Hace meses veíamos sólo desde lejos la posibilidad de que la nueva versión del COVID o Coronavirus, se acercara a nuestro continente; sin embargo, aquello que sólo estaba presente en la noticias, llegó a nuestros espacios directos.

No es objetivo de este artículo explicar una vez más qué es esta nueva sepa del virus COVID-19, es más bien, enfatizar el sentido de responsabilidad social a la que tantas veces hemos apelado para construir una comunidad que piense en todas y todos y no trabaje sólo para algunos.

Es la oportunidad que tenemos de aplicar el compromiso real por ayudar a quienes pueden ser más vulnerables en recibir efectos riesgosos para la vida; este virus apela a la empatía, a salir del egocentrismo a cooperar comprometidamente. La cuarentena es la principal manera efectiva de evitar que la curva de apariciones pueda detenerse y la aparición de muertes no exista. Tenemos la oportunidad de ejercer el valor de la responsabilidad social.

Ahora es cuando podamos activar las mejores capacidades humanas, esas que nos permiten un desarrollo positivo entre personas, comprendiendo que la cuarentena tiene el objetivo de proteger no sólo a las propias familias, sino a todas las familias, por ello, en todos los medios circula la solicitud de no ocupar este tiempo para otras actividades sociales sino para cuidar la vida.


Es importante recordar que las personas de mayor riesgo en efectos muy dañinos de este virus, nuestras abuelitas y abuelitos, nuestros niños y niñas con asma, personas adultas con otras afecciones como hipertensión, diabetes, patologías cardíacas; son de especial cuidado quienes están cruzando cáncer. Por ello, la cuarentena es una indicación que busca por sobretodo, que este sector de la población no reciba posibilidad de contagio.

Otra idea central en este periodo, es que estando en casa o llegando a un lugar, siempre el lavado de manos es imprescindible. ¿ Por qué? aquí un video muestra de manera muy didáctico el efecto preventivo: https://www.youtube.com/watch?v=FQJ79Nvv1PY

Algunas ideas para enfrentar en casa el periodo de cuarentena en este contexto son:

1. Evitar la sobreinformación para evitar ansiedad; esto implica dosificar el uso de televisión y noticias;  muchas veces se persigue la expectación por sobre el hecho a informar.

2. Programas actividades diversas de forma diaria; es importante aprovechar la creación de momentos positivos.

3. Aprovechar la tecnología de forma divertida para comunicarnos con nuestros parientes y amigos; armar video conferencias grupales puede resultar una actividad diaria que nos una más que antes. 

4. Crear actividades manuales favorece el manejo de estrés; pintar, ordenar cajones con cosas, construir objetos con desechos, son algunos ejemplos.

5. Leer en familia: la lectura compartida ayuda a ejercitar la comprensión oral y el aprendizaje de vocabulario.

6. Dosificar el uso de tecnología respecto juegos o información.

7. El humor siempre es una estrategia de aliviar el estrés y distender los tiempos.

En el siguiente link, encontrarás ideas para jugar y divertirte en casa con los más pequeños pero también, jugar con los más grandes: https://www.youtube.com/watch?v=GK51Yq2il-s

Finalmente, en unión y compromiso, es posible detener la curva de prevalencia y restablecer en algún momento, la convivencia en nuestras rutinas.

lunes, 9 de marzo de 2020

Editorial del año: Invitación para la convivencia 2020

Imagen: Trabajo realizado por estudiantes de enseñanza media, para una de nuestras campañas de prevención en Convivencia Escolar

Este verano ha servido para detenerse y reflexionar a propósito de lo ocurrido durante el año recién pasado.  Y lo mucho que tiene que ver con la oportunidad que tenemos como educadores respecto a desarrollar formas de relacionarnos unos con otros.

La necesidad de mirar al otro a los ojos, de ver al otro con el corazón, qué importante es primero reconocer   su humanidad, lo bueno, lo malo, lo gris reconocerlo como un ser frágil, igual que yo. Que necesita ser acogido, escuchado y contenido. Es una opción que ayuda a ver más allá de la caricatura del empresario codicioso o del violentista, al encapuchado o el Carabinero FF. EE. Todos ellos son mucho más que el rol que le asignamos en la sociedad, pensar caricaturescamente nos genera el riesgo de condenarlos para siempre.  Estamos llamados a no catalogar a la persona porque es para nosotros invaluable.

Tener respeto por la verdad, no convencernos que tenemos toda la razón porque la verdad se establece a partir de distintas perspectivas y nuestra limitación humana nos impide llegar a ella.  Establecer que mi verdad es la que vale implica que otras verdades no son válidas y en tiempos de conflictos es germen de violencia inusitada.

Ser valiente para tomar decisiones en este sentido, defender a la persona más allá de nuestras simpatías incluso de mis miradas ideológicas es un deber del cristiano. Promover el diálogo, la discusión sin descalificaciones que permita avanzar en la pluralidad de miradas y acercarnos de mejor manera a la verdad.

Es bueno hacer un llamado a confiar en el otro y en familia escucharnos, hoy más que nunca se necesita darles tiempo a las conversaciones en la mesa, en los viajes en auto de tal manera de escucharnos, mirándonos a los ojos para así reconocernos hermanos y vernos con el corazón.


Marcelo Filippi Marchant


Colegio, 06 de marzo de 2020

jueves, 5 de diciembre de 2019

¿ Cómo formamos en diversidad?

¿ Por qué es nuestra responsabilidad como padres, madres y educadores, educar con sentido de diversidad?


Hoy, estamos claros que la sociedad está formada por personas que en sí mismas son únicas. No obstante, esta singularidad, implica como resultado colectivo una amplia diversidad en formas de ser, de pensar, de optar en maneras de vivir. Están las diferencias en nuestras razas humanas, etnias, creencias religiosas o no creencias; condiciones de desarrollo físico, social, emocional, sexual y de género, entre otras más. Es decir, la diversidad es lo único "normal". Lo "anormal", es la uniformidad entre seres humanos.



Por lo tanto, es en la conciencia de que educamos y formamos en base a  valores y creencias, que tenemos que tener presente el desafío de integrar otras diferencias que nutren la crianza y formación de personas; diferencias que pueden ser distintas en cuanto a culturas pero no significa que por ello, sean negativas o improductivas en un sentido constructivo; esa integración, permite sostener la riqueza que implica incluirnos e incluir en una sociedad diversa. En palabras de Delgado y Lozano (2002), "En una sociedad teórica completamente homogénea los modelos y productos culturales transmitidos por todas las familias y por todas las escuelas serían coincidentes y no habría diversidad cultural. Sin embargo, el hecho es que cada persona es singular y las personas que educan en la familia o en la escuela son todas diferentes entre sí, por lo que cada familia constituye un microcosmos cultural, igual que cada aula."  (Extraído de Diversidad Humana y Educació: intervenciones para optimizar el desarrollo psicológico Intervención Psicosocial, 2002, Vol. 11 N.° 2 - Págs. 143-165, http://www.copmadrid.org/webcopm/publicaciones/social/78067.pdf).

Es la interacción entre escuela y familia la que nos permite enriquecernos en cuanto a potenciar los valores comunes; entre éstos , los valores centrados en respeto a la diversidad y buen trato a aquello, son la base que nos desafía compartir. El mundo social es amplio, es muy diverso, es muy grande, como para no aprovechar la oportunidad que esto entrega.

Es cierto, a veces lo diverso, lo distinto, asusta; a veces el miedo surge desde aquello que no sabemos manejar por ser distinto, pero si nos regalamos el momento de conocer y de aprender, podría ser sorprendente el resultado; podríamos construir una mejor sociedad, donde haya justo espacio para todas y todos, en medio de una gran diversidad de personas.

Finalmente, es nuestra responsabilidad conjunta, familia y colegio, de entregar herramientas y promover capacidades que permitan a niños, niñas y jóvenes, a desarrollar habilidades por y para una sociedad rica en diversidad, donde desde sus propias identidades, se forje el sentido de comunidad, incluyendo las de otras personas. Esto es, enseñar a convivir.



martes, 19 de noviembre de 2019

CONVIVIR BIEN ENTRE DISTINTAS IDEAS PERO CON UN MISMO RESPETO

Por estos días hemos sido testigos de un movimiento social a nivel nacional de envergadura evidente. En medio de ello han surgido hermosos gestos de empatía y solidaridad, pero también, las peores actitudes de daño a la integridad y descalificación entre personas. 

Tenemos la responsabilidad de tomar la tarea de construir una nueva convivencia social donde de verdad podamos corregir y aprender a convivir en medio de necesidades distintas; de formas diferentes de ser, de pensar y de interpretar la realidad. Ejerciendo derechos, con plena seguridad, al mismo tiempo de cumplir con nuestros deberes de bien común, más allá de nuestras posturas personales. La convivencia hoy más que nunca, promueve la responsabilidad social y el respeto al cuidado de la vida de todas las personas.

En momentos de crisis es cuando se hace patente hablar de respeto y tolerancia porque surgen situaciones donde la perspectiva personal puede chocar con otras diferentes; en la medida que sólo pensemos desde la individualidad, vivenciar el respeto y la tolerancia pueden resultar difíciles de expresarse; el individualismo es antagónico al respeto.

Citando a Maturana "El respeto no se acaba nunca" extraìdo de Tolerancia y respeto http://h-maturana-libros.blogspot.com/2007/08/tolerancia-y-respeto-prksen-no-existe.html). Necesitamos tomar decisiones responsables con un sentido de comunidad. Convivir es eso, saberse parte de una comunidad donde las ideas distintas convergen y donde esa diferencia no es sinónimo de amenaza sino de formas de interpretar algo de modo diferente. 

Oportuno es también citar a Fullan " si más individuos actuasen como aprendices; si conectaran con su espíritu infantil; si hablasen cada vez con aquellos que tienen ideas diferentes a las nuestras, es probable que los sistemas aprendiesen a cambiar" (Extraído de El significado del cambio educativo, un cuarto de siglo, revista curriculum y formación del profesorado 6 (1-2), 2002). Este es un llamado a la humildad, a sabernos personas cuyo sentido lo adquirimos en la convivencia de otros/as, es ahí, en esa diversidad, donde podemos alcanzar nuevas perspectivas, nuevos conocimientos y mejores transformaciones del país donde vivimos. 

Unamos el deseo de cambiar participando activamente de los procesos sociales que nos convocan, respetando y valorando la necesaria divergencia de perspectivas. Más allá de compartir una opinión distinta, lo fundamental y que nos hace humanos, es la capacidad de acoger y ayudarnos mutuamente, cuando las necesidades son tan tremendas. 

Como madres, padres y cuidadores de la infancia en general, eduquemos en lo siguiente:

* Evita descalificar u ocupar expresiones groseras hacia alguien que manifiesta una opinión diferente

* Ante todo, promueve la empatía, entendiendo que cada persona tiene atrás una historia social y afectiva que motiva su actitud. 

* Fortalece el sentido valórico por sobre el éxito frente a una discusión.

* Promueve una revisión personal sobre la forma de actuar frente a los demás.

* Ayuda a tomar perspectivas en los análisis; imponer ideas es una forma abusiva de controlar a los demás.

* Ayuda a valorar y cuidar  los vínculos afectivos por sobre una discusión asociada a la contingencia. Las crisis sociales evolucionan; las personas que queremos y nos quieren quedan.